miércoles, 23 de enero de 2019

LIBRO GALICIA MAGICA

Os hago saber a quienes durante tiempo me habéis solicitado mi libro GALICIA MÁGICA,  que podéis ya podéis solicitarlo por medio de edición digital y en PDF a través de mi centro CEYSI al teléfono 986435326 o wuasap 627265606 o al email tienda@yogaceysi.com. O solicitarnos información.
Igualmente podéis verlo a través de mi web www.yogaceysi.com en la sección TIENDA.  
         




Esta es la nueva portada del libro que contiene igualmente 43 fotos en color en sus 19 capítulos que recorren la "Otra Historia" de esta sacrosanta tierra, mágica, desconocida, sagrada, iniciática y misteriosa.

  

domingo, 17 de enero de 2016

EL ENIGMA DE LOS CASTROS GALLEGOS. Troña


O CONDADO Y A PARADANTA MÁGICO Y TRADICIONAL.V.  
El enigma de los castros: Troña              Santiago Lorenzo (Pazhín)



En Galicia existen más de 5000 castros catalogados y posiblemente muchos más desconocidos de los que solamente conocemos de su existencia por la toponimia. Conocidos arqueológicamente como citanias, de los castros solamente se conoce que son ciudades prerromanas fortificadas habitadas, generalmente por los pueblos antiguos del noroeste de la Península Ibérica. Es común en Galicia escuchar que son poblados celtas, pero bien pudieran ser muy anteriores a estos pueblos o incluso hay quienes quieren ver en los castros los restos de una gran cultura o civilización perdida desconocida o tal vez relacionada con los oestrimnios. Aunque se comienza a descubrir como se repartían familiarmente las diferentes zonas o viviendas de los poblados, quedan por aclarar muchos misterios y es que en Galicia es habitual no investigar ni cuidar de nuestro rico patrimonio. Entre ellos, no sabemos a ciencia cierta quienes eran realmente sus habitantes, de donde vivieron, porque existen tantas citanias castreñas en Galicia, cuál era su pensamiento religioso, mágico o filosófico, ya que se les quiere ver como pueblos guerreros incluso en constantes enfrentamientos entre ellos. Sabemos que mantenían ciertos cultos a los astros, a las piedras, los ríos, las montañas, los árboles, las fuentes, los espíritus de la naturaleza… pero desconocemos que tipos de rituales y a que deidades realmente veneraban. Como acontece con otros pueblos del pasado, al no dejar nada escritos y valerse únicamente de los escasos restos arqueológicos existentes, verdaderamente no queda paso más que a la especulación. Por tal motivo y como expongo en mi libro “Galicia mágica. La herencia olvidada”, son muchos los aspectos mágicos que podríamos citar.





Entre ellos, se hablaba en tiempos de Murguía,  de la posibilidad de que fueran ubicados de forma estratégica, dibujando desde lo alto círculos entre ellos, como símbolos cósmicos de protección y que en el que se ubicara en el centro vivirían los sacerdotes, -tal vez druídas- que dirigían política y religiosamente a estos pueblos. Lo que parece estar claro es que desde un castro se divisaban otros muchos, pudiendo comunicarse  entre sí, posiblemente por medio de hogueras. También pudiera ser que no solamente se ubicaran en lugares estratégicos por motivos defensivos o agrícolas o de supervivencia, sino también por aspectos más sobrenaturales. Por ejemplo, debido a la existencia de ciertas corrientes telúricas o electromagnéticas que los pueblos celtas ya conocían y denominaban los caminos de la serpiente, ya que dichas energías se movían por la tierra como estos animales. Dichos caminos eran conocidos en toda la antigüedad con otros nombres, como los caminos del dragón para los chinos, o líneas ley en la actualidad, siendo caminos sagrados de peregrinación, como acontece en Compostela. De ahí que, en castros como los de Troña, en Pías, Ponteareas se encuentren dibujos serpentiformes tallados en los castros que bien podría ser el modo de simbolizar los lugares con fuerte carga telúrica.  Lo cierto es que hay teorías para la llamada “Pedra da Serpe de Troña” para todos los gustos, desde estar grabada sobre una roca de sacrificios, a ser el símbolo o tótem del poblado o representar un símbolo de fertilidad o solar. En el caso de Troña, cerca del grabado serpentiforme se encuentra un gran recipiente tallado en roca, similares a los que en otras culturas se les cubría de agua para que se reflejara en ella determinada estrella de su calendario mágico-religioso mensual o anual, señalando el comienzo de determinados rituales. Curiosamente el nombre de la zona Pías, se relaciona con sumideros, pilones o pilas de agua. Existe una leyenda en este castro que cuenta (como ocurre con otros lugares de Galicia) que en la cima del monte vivía una serpiente gigante que devoraba el ganado de los habitantes del lugar, y que, por miedo a que bajase a los pueblos cercanos la alimentaban dejándole a menudo algún animal. Se dice que hartos de someterse al gigantesco ofidio, un buen día, armándose de valor, subieron en grupo al monte y la mataron, enterrándola justo donde se encuentra la ermita actual del Dulce Nombre de Jesús, del siglo XVIII.




  Esta leyenda es muy común en muchos de los lugares del planeta donde, por medio de determinadas construcciones como menhires o cromnlech, llegaban a domesticar o dominar las poderosas energías existentes en el subsuelo, hasta que, con la llegada de la evangelización se levantaba en el mismo lugar una ermita o capilla para cristianizarlo. Justo lo que ocurrió en la cima del castro de Troña, que debió de ser un enclave muy importante de la zona ya que está fuertemente cristianizado con símbolos cruciformes, o diferentes cruceros a lo largo del recinto del que solamente quedan dos, uno de ellos de hermosa talla y cargado de simbología al lado de la iglesia. 





También matizar la importancia de que las casas sean redondas. Lejos de la creencia de que las construían así para evitar que en los ángulos se ocultaran los malos espíritus como algunos afirman, recordando al psicoanalista Wilhelm Reich, en 1930 hablaba que en las construcciones circulares o sin ángulos se producía lo que el denominaba energía orgónica  o fuerza vital universal, que los antiguos conocían. De forma curiosa todos los castros vistos desde lo alto tienen forma circular u ovalada. Igualmente son muy clásicos en todos los castros las leyendas de sus misteriosos habitantes los mouros o mouras, que viven bajo ellos, protegiendo sus grandes tesoros de oro, todos ellos están comunicados por túneles subterráneos. En cualquier caso y aunque queda mucho por contar de Troña, se hace imprescindible una visita a un lugar tan mágico y especial para pisar tierra sagrada en busca de los misterios que todavía yacen enterrados bajo tierra. Seguiremos recorriendo lugares mágicos de O Condado y A Paradanta, mientras tanto te invito a seguirme en mi programa radiofónico “Encuentros en la medianoche” o entrar en mi blog “La Galicia mágica y secreta” o escribirme a galiciarutasmagicas@gmail.com



sábado, 22 de agosto de 2015

O CONDADO Y A PARADANTA MÁGICO Y TRADICIONAL. VI. 
El pasado olvidado de Guillade              Santiago Lorenzo (Pazhín)

Como otras muchas zonas de O Condado, la localidad de Guillade esconde enigmas históricos y restos arqueológicos casi perdidos o cuando menos olvidados en el tiempo. Lo cierto es que en tiempos antiguos debió de ser una zona poco menos que sagrada para sus habitantes, como lo demuestran ciertos vestigios en su toponimia o los escasos restos del pasado llegados hasta nuestros días. Como dato a destacar, comentar que en el documento más antiguo escrito por Ferro Couselo, extraído del fondo cultural del ya abandonado monasterio de Melón, se recoge una donación realizada en el año 963 a los “homes de Guillade”,  posiblemente haciendo referencia a monjes que lo levantaron –ya que habla de hombres- o los propios lugareños del lugar, pero en cualquier caso habla de la existencia en dicha localidad, sino de un monasterio, al menos de un pequeño santuario o hábitat monacal, dedicado a Santa Leocadia o Locadia, otra de esas santas y nombres, posiblemente inexistentes, relacionadas con cultos solares, ya que como era habitual en los primeros tiempos de la cristianización en Galicia, se inventaban nombres  o hechos inexistentes para introducir lugares sagrados de los lugareños dentro del santoral y de la nueva religión predominante. De este recinto sagrado nada es lo que queda, dado que los propios vecinos en tiempo reciente fueron llevándose las piedras del mismo, e incluso el altar y figuras del templo, lo que, sumado al actual abandono de la zona, el largo tiempo transcurrido y lo extenso de la maleza actual existente, hacen muy difícil encontrar el enclave del recinto, ya posiblemente sólo conocido por los más ancianos, aunque es sabido que probablemente se encontraba entre la zona de Encostada y Santa María de Oliveira. Posiblemente vecinos del lugar tengan en sus muros o en sus hogares, piedras extraídas del templo o alguna de las figuras religiosas que debieron existir dentro del mismo, haciendo imposible la reconstrucción de lo que realmente debió de existir en el lugar. 



"Documento perteneciente al Archivo Histórico Naciona. Es el documento más antiguo conocido del fondo de pergaminos del monasterio cisterciense de Santa maría de Melón. Se trata de un pergamino fechado a mitad del siglo X en el que refiere la fundación de la "Domus Sancta Leocadia de Guillade" otorgado por los "hombres" de Guillade  a la iglesia de Santa leocadia, demostrando la existencia de una iglesia o monasterio en la Alta Edad en Guillade"

Se habla incluso de que tal vez no existió ni monasterio ni santuario, sino una pequeña iglesia levantada por los propios habitantes de la localidad en tiempos inciertos, ya que incluso se sospecha que pudo haberse levantado sobre una capilla anterior probablemente visigótica. De hecho, en 1981, Claudio González Pérez, basándose en el documento ya referido de Ferro Couselo, barajó una hipótesis interesante en la que, sostiene que existió un recinto monástico escribiendo lo siguiente: “El monasterio estaba situado en el lugar de A Encostada, donde hace algunos años aparecieron al hacer unas excavaciones Juan Martínez de Tamuxe (párroco de aquella de Guillade), restos arquitectónicos, fragmentos de una pila bautismal (actualmente en el Museo Municipal de Ponteareas), un canecillo, etc. Se aprecian según parece, ciertas influencias visigóticas en la disposición del edificio del que tan sólo quedan los cimientos, lo que avalaría la hipótesis de que el origen de este cenobio hay que situarlo entre los siglos VI y VII”. 

Lo cierto es que como dije, todo Guillade y alrededores, fue en tiempos antiguos un lugar poblado y sagrado, como todavía hoy existen restos que lo demuestran. Por ejemplo, cabe destacar que en la zona hay restos prehistóricos de interés como la necrópolis megalítica muy deteriorada de “Chan de Campo de Mouro”, topónimo que no podía faltar en la zona como misteriosos y desconocidos constructores de estas imponentes construcciones remotas. O también unos curiosos restos de casas semidestruídas, cubiertas de musgo y ya casi ocultas por la maleza, justo por la zona donde se debe encontrar el enclave del recinto de la santa, lo que pudo haber sido un pueblo perdido en el tiempo, que ni los más ancianos me aportan datos sobre sus antiguos moradores. 






Cercano a éstas se encuentra un curioso y bastante desconocido resto pétreo, que si bien pudiera semejar ser uno de esos recintos antiguos, tal vez incluso castreños, donde se elaboraba el vino o el aceite, no deja de ser curioso una piedra similar a un pequeño menhir con diferentes signos tallados en su parte más alta. 







Igual que otro posible menhir en las cercanías del colegio de Santa María de Oliveira, en las cercanías de lo que pareciera ser los restos de unos antiguos nichos, en los que todavía se ponen flores. También pueden verse en rocas ubicadas a los lados de caminos que llevan al monte, como los de la zona de A Encostada, (es decir a un costado del camino) cruces talladas en rocas planas en el suelo. Igualmente, en el llamado Guillade de Arriba, cerca de donde existió el recinto de Santa Leocadia, existe la capilla de San Xoan, que es otro de esos nombres utilizados nuevamente para cristianizar lugares relacionados con cultos solares, o un poco más abajo de esta capilla, nos encontramos con la iglesia parroquial de San Miguel de Guillade, importante cruce de caminos y zona de paso en tiempos medievales, como ya expresé en su día, el santo pesador de las almas en su viaje al Mas Allá. 


Todo ello, sin mencionar los muchos restos, lugares y restos prehistóricos que rodean Guillade, especialmente la localidad de San Pedro de Batallanas, entre otros pueblos limítrofes de los que tal vez hablaré en su día. Todo lo expuesto, me lleva a destacar lo sagrada de la zona donde se encuentran los restos de la iglesia o capilla de la santa del lugar desde tiempos muy antiguos, que nos debe llevar a seguir profundizando en el pasado, para ir sacando a la luz más piezas del misterioso puzle que en su momento nos pueda aportar datos concretos sobre el origen de este pequeño pero importante rincón de O Condado, al que habrá que seguir refiriéndose en nuestra búsqueda de las raíces de nuestros orígenes y de la recuperación de la herencia legada por nuestros ancestros. De aquí, amigo lector, que si puedes aportar algún dato sobre la zona te agradezco me los hagas saber escribiéndome a galiciarutasmagicas@gmail.com, Invitaros a seguir estos y otros muchos temas en mi programa radiofónico “Encuentros en la medianoche” de RadioVoz o descargarlos en www.yogaceysi.com sección multimedia..


domingo, 28 de junio de 2015





O CONDADO Y A PARADANTA MÁGICO Y TRADICIONAL.V.
EL MONTE MÁGICO Y SAGRADO DE SAN DOMEDIO             Santiago Lorenzo (Pazhín)

El ayuntamiento de As Neves es una de esas localidades gallegas en las que todavía el misterio y lo mágico late por todos sus rincones. Desde santuarios donde los vivos agradecen a la santa su milagrosa curación dentro de un ataúd, a carreteras empinadas donde un coche asciende sin marcha movido por una fuerza invisible, o la existencia de castros como el de Altamira y sus importantes hallazgos arqueológicos con sus pasadizos y criptas sagradas bajo tierra, pero, en esta ocasión vamos a ascender unos 690 metros hacia la cima de otro de los montes mágicos y sagrados de esta bendita tierra: San Domedio, San Omedio o San Nomedio en Taboexa. Contemplado desde lo lejos, semeja ser una gigantesca pirámide en cuyo vértice o cúspide celebraban nuestros ancestros sus sagrados cultos y ritos a sus dioses, a la Madre Tierra o al Padre Sol. 
 

Y es que en Galicia no era necesario levantar gigantescas montañas de piedra hacia el cielo porque la naturaleza se encargó de esculpirlas de forma natural por toda la geografía gallega.  Nos encontramos con otro de esos montes sagrados desde tiempos antiguos, de gran veneración para los lugareños, como lo demuestra su cristianización por medio de una ermita bajo la advocación de una supuesta aparición de la Virgen de As Neves, que nunca sucedió, o del nombre de un santo que nunca existió, algo muy habitual en nuestra tierra al vivir en ella pueblos muy arraigados a sus viejas costumbres que la fuerte cristianización no pudo eliminar.






Con ello, como es habitual en Galicia, se consiguió relegar al olvido los cultos o ritos prerromanos, que desde la noche de los tiempos nuestros ancestros realizaban en montañas o enclaves sagrados como San Nomedio, y que solamente podremos comprender si sabemos ver más allá de la leyenda, del mito y de las invenciones  religiosas que los evangelizadores de nuestra tierra impusieron en ella a la fuerza, para implantar las nuevas creencias que ha perdurado hasta nuestros días. Mi interés como investigador y buscador de la Verdad, no es por tanto solamente difundir los enclaves mágicos y sagrados de nuestra tierra, sino tratar de descorrer el tupido velo que los envuelve, tratando de descubrir lo que se ha tratado de destruir o de ocultar, y tras recuperarlo, aprovecharse de la grandiosa herencia o patrimonio cultural que nuestros antepasados nos han legado. Así pues, bajo esta idea, hagamos una breve visita a San Nomedio para conocer alguno de sus misterios envuelto en viejas leyendas y los restos todavía existentes en su cima.
Como primer dato, comentar que hay quienes afirman o sospechan, que el nombre del monte puede venir de la palabra “miedo”, relacionándola con la montaña denominada Monte Medulio por historiadores romanos, cerca del río Miño, en la que se desarrolló la última batalla entre el imperio de Roma y los pueblos indígenas de Gallaecia, para someterlos definitivamente.  De ahí vendría el topónimo de San Nomedio, del miedo vivido por los indígenas ante lo que se les avecinaba, ante tan cruenta batalla, de donde también afirman venir el topónimo de un pueblo existente en la falda de la montaña: “Batalláns”, el cual recordaría la batalla liberada en su entorno. Algo que personalmente no comparto pero que aporto como dato interesante sobre el lugar.
Se dice que los indígenas prefirieron inmolarse con sus familias antes que perder lo que más amaban en su vida: la libertad.
Una vez que subimos a la cima de la montaña, nos encontramos con la ermita dedicada al supuesto santo, ubicada posiblemente sobre otra más antigua, que no tiene gran valor arquitectónico o simbólico salvo que nos refiramos a ciertos grabados sobre su fachada. Cuenta la tradición que a esa zona llegaron en tiempos antiguos 7 santos que eran hermanos, para proteger el rio Miño, y cada uno levantó una ermita en la cima de 7 montañas cercanas divisándose entre sí desde lo alto. De nuevo nos encontramos con la similitud muy repetida en Galicia de la invención de 7 ó 9 hermanos que llegaron a ser santos o mártires, y que nunca existieron, guardando más relación con constelaciones conocidas por los antiguos, que, como es el caso de las clásicas 7 ermitas hermanas, es posible que guarden relación con la más conocida y venerada de la antigüedad: las pléyades, también denominadas las 7 hermanas, las 7 cabritillas (o las 3 marías refiriéndose al cinturón de Orión). El 7, el número por excelencia del mundo mágico que volvemos a e encontrarlo en esta montaña al conocer el día de la romería a San Nomedio: el 7 de agosto. Romería en la que los romeros ofrecen pan y vino como hacían los pueblos prerromanos a sus deidades para solicitar buena cosecha. En cualquier caso, en lo alto de la montaña existe lo que se conoce como “el asiento del santo”, curiosamente orientado justo hacia la salida del sol tras la montaña vecina, la de su hermano San Fiz, otro de esos personajes inventados del santoral católico.

Como igualmente he podido descubrir cerca del citado asiento, en la cima de la montaña un grabado de apariencia antigua sobre el cual, debido a lo extraño de su forma no me aventuro a dar ninguna explicación.  
Topónimos como el del cercano rio Termes recuerda también al dios griego Hermes (el Thot de los egipcios), aquel capaz de dominar las serpientes ubicándosele templos sobre lugares donde se domesticaban las corrientes telúricas, recordando que en esa misma localidad de Taboexa se encontró una estatuilla del dios romano Mercurio que es equivalente al griego Hermes.  Seguiremos ahondado en el misterio en el próximo artículo mientras tanto te invito a seguirme en mi programa radiofónico “Encuentros en la medianoche” de RadioVoz sábados 00.00 o escribirme a galiciarutasmagicas@gmail.com

domingo, 14 de junio de 2015

Cuarto artículo en sección de O Condado y Paradanta quincenal de FARO DE VIGO


O CONDADO Y A PARADANTA MÁGICO Y TRADICIONAL. El monte mágico y sagrado de La Picaraña              Santiago Lorenzo (Pazhín)

El monte que hoy visitamos con una altura de unos 387 metros, es sagrado desde tiempos remotos como lo demuestra la cristianización por medio la romería que corona su cima o, la iglesia levantada a su falda: San Breixo de Arcos, parece ser que levantada en 1762 y sufriendo varias remodelaciones desde entonces, ubicada en terreno donde se sabe por documentos que existió un monasterio de la Orden del Temple. En lo alto del monte cada 1 de mayo se celebra la romería de la Santa Cruz, existiendo una capilla construida en 1907 y un Vía Crucis, como suele acontecer en los montes en los que desde tiempos muy antiguos se celebraban ritos de tipo iniciático o sagrados para sus pobladores.
También existen dos leyendas muy curiosas. Una de ellas nos habla de la existencia de un túnel situado más arriba de la capilla y hoy taponado por tierra y escombros desde el que se cuenta que, o bien lleva al mundo de los míticos mouros o, que incluso termina en el no demasiado lejano Castillo de Villasobroso. La otra, nos habla de la huella en lo alto de una roca en la que puede verse todavía visible nada menos que la huella del Señor Jesús, otros dicen de Dios, que por supuesto nada tiene que ver con el Sumo Hacedor, sino con esas misteriosas concavidades talladas por manos de nuestros lejanos antepasados y relacionadas con señalizaciones astronómicas.
Si nos adentramos en los diferentes senderos del monte podremos encontrarnos con diferentes penedos de gran tamaño y caprichosas formas, en las que algunos quieren ver la mano de los desconocidos habitantes de la zona, que guardan relación con otros lugares elevados que desde allí se divisan y que ya visitaremos en su día como San Domedio, la Franqueira y otros similares de los muchos que hay en estos condados. Sin duda, los penedos más conocidos, asombrosos y visitados son los situados en la falda del monte, en los términos de Arcos, conocidas desde muy antiguo. El primero de ellos es la denominada “Pena do equilibrio” que asombra por su tamaño y por parecer desafiar las leyes físicas como la de la gravedad, con el casi imposible equilibrio de la roca superior sobre su base, la cual además se halla inclinada, pareciendo amenazar con desprenderse ladera abajo en cualquier momento. Más arriba de ésta y ascendiendo montaña arriba por la carretera asfaltada, a pocos metros de la citada, a la izquierda, podremos también detenernos a visitar una gran cueva formada por inmensos penedos que, sin duda alguna me inclino a afirmar que fue usada por los primeros pobladores de la zona con fines posiblemente sagrados, religiosos o mágicos.

El segundo penedo de los comentados, es para mí todavía más asombroso, no solamente por el equilibrio que forman sus tres gigantescos penedos, sino el espacio que a modo de pequeña cueva forman entre ellos, en el que se debieron celebrar ritos de fertilidad como los muchos conocidos en otros rincones de Galicia, cristianizados con nombres como “A cama do santo”, en los que se cuenta que las parejas acudían a copular en determinadas fechas del año consideradas sagradas o mágicas, favorables para fertilizar a la mujer, de la que en mucho dependía la sobrevivencia de la tribu al aportar hijos sanos y fuertes. La leyenda actual que puede leerse al pie del penedo en un letrero explicativo, cuenta que su nombre “Pena dos namorados” -sobre la que hay que tirar de espaldas tres piedras sobre ella para saber si uno va a casarse en poco tiempo-, y que a decir de la tradición tiene su origen en una pareja de amantes, un campesino y una princesa del castillo cercano, al que el padre de ésta un día asesinó a traición al amante de su hija en aquel mismo lugar. Siento decir que la misma leyenda casi podía decir que idéntica se cuenta en otros muchos lugares de nuestra tierra, sin que nunca haya sido real, sino de nuevo, sencillamente una manera de cristianizar lugares sagrados por parte de la iglesia, en los que desde antiguo, como dije, se celebraban ritos relacionados con la fertilidad, algo muy extendido por toda Galicia y los pueblos celtas.


 Hoy en día existen ya folletos turísticos que señalan otras muchos penedos curiosos que merece la pena conocer a lo largo de todo el monte, conocido como “A ruta dos penedos”. También decir que a las faldas del monte se encuentra actualmente el Convento franciscano de San Diego de Canedo, construido sobre el pazo que la familia de Sotomayor tenía en ese lugar, y que cedió probablemente sobre 1715 a los franciscanos. Antiguamente el nombre del lugar era San Miguel, uno de esos santos cuya advocación suele tener una relación directa con los llamados “lugares de poder”, derivado de las poderosas energías que en ellos emana de la tierra. Personaje a su vez que la iglesia utilizó para suplantar al dios mítico egipcio, Thot, el que pesa las almas antes de viajar al Más Allá, siendo San Miguel uno de esos santos, que, junto especialmente la Virgen, bajo la representación de Santa María -simbolizando a la diosa madre Tierra- por los que el Temple tenía predilección entre su santoral iniciático. Y es que como vemos por todas partes de O Condado sigue viva la huella de la Orden del Temple, hoy casi olvidada por los historiadores, a pesar de haber sido el origen de la actual villa de Ponteareas en la Edad Media, y de quienes todavía habría que hablar en más zonas como en Bugarín y otras muchas cercanas. La pena es que como es habitual en nuestra bendita tierra, se va olvidando los orígenes, misterios y legado mágico y secreto de nuestros ancestros y que, debiera ser responsabilidad de todos quienes amen su tierra tratar de recuperarlo. Por tal motivo para colaborar en esta sección o saber más, te invito a escuchar mi programa radiofónico “Encuentros en la medianoche” o entrar en mi blog “La Galicia mágica y secreta” o escribirme a galiciarutasmagicas@gmail.com.
EL SOL EN EL ECLIPSE DE MAYO2015 SOBRE A PICARAÑA







Tercer artículo en sección de O Condado y Paradanta quincenal de FARO DE VIGO.

O CONDADO Y A PARADANTA MÁGICO Y TRADICIONAL. El mensaje pétreo de San Pedro de Angoares              Santiago Lorenzo (Pazhín)

Siguiendo con la huella que la Orden del Temple visitaremos una de las iglesias que guardan un mensaje trascendente e iniciático oculto entre sus piedras y que, bien podría haber pertenecido a la Orden, por la simbología que en ella se encuentra: San Pedro de Angoares del siglo XII, al sur de Ponteareas, cuya clave oculta de su advocación, ya nos habla de que, al mensaje que oculta entre sus muros sólo puede accederse con la llave del conocimiento. San Pedro simboliza el que tiene la llave del cielo, aquel que posee un conocimiento no rebelado  relacionado con los antiguos misterios, y Angoares, es sin duda, uno de esos lugares portadores  de arcanos y esotéricos saberes sobre la trascendencia del ser humano.
Tiene la peculiaridad de ser la  única iglesia construida en Galicia en forma de cruz latina y ábside rectangular. Puedes comenzar contemplando la gran diversidad de canecillos existentes bajo su tejado, sin duda, no tallados ni ubicados al azar, sino que ocultan un alfabeto y mensaje iniciático ya perdido, o sólo inteligible por quienes poseen la clave para interpretar el mensaje oculto de las piedras. Otros similares se encuentran en iglesias de las que se sabe haber pertenecido al  Temple. Más que adornos románicos o teológicos en su mayoría son de tipo esotérico. Entre otros, destacar la colección de figuras antropomorfas y zoomorfas representando diferentes animales, como un felino o un mono con la cabeza girada, un carnero, un búho, un toro o leones, algunos con actitud burlona y otros representando monstruos mitológicos de simbología oculta relacionada con el Bestiario medieval. Hay un hombre desnudo en actitud obscena enseñando el ano, u otro con un falo muy desarrollo (símbolo de fertilidad o ritos tántricos), o el que representa a un hombre sentado en actitud pensante, tal vez reflexionando sobre la vida trascendente. Los hay con posturas de Yoga (los templarios conocían y practicaban esta milenaria ciencia de autorealización). Matizar que en la Edad Media solamente sabían leer y escribir los monjes, ni siquiera muchos nobles o reyes, por lo que el mensaje a difundir al pueblo debía ser por medio de la simbología, convirtiéndose así los templos en libros de piedra. Debo destacar una figura de rostro humano tapándose la boca con las manos, representada en el exterior de la fachada este, orientada hacia el sol naciente, dado que los primeros rayos del sol debían ser recibidos en el altar, como epicentro sagrado del templo. Esto es señal inequívoca de que el templo oculta un conocimiento que no es para todos, sino únicamente para los iniciados en el saber arcano, como se enseñaba en los templos místéricos del antiguo Egipto: “Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para los oídos capaces de comprender”.




En el interior existen capiteles de vegetales prominentes que nos hablan del culto a la madre Tierra, o el de un gran león, símbolo solar y renacimiento, el de una ballena  y uno muy especial, de iconografía difícil de concretar que representa a 7 personas vestidas con largas túnicas y considerado  el apresamiento de San Pedro, aunque también podrían tener relación con los 7 chakras o centros energéticos que el ser humano debe desarrollar para alcanzar la sabiduría. Notoria la lápida ubicada en la fachada norte, muy desgastada, que debe pertenecer a culturas anteriores al románico o al propio cristianismo, pudiera ser que gótica, y que refleja un símbolo universal ya existente en la antigua India, el Tíbet, entre los celtas o incluso en la escritura más antigua de nuestra tierra, como son los petroglifos, ya que en la lauda se ve representada una cruz esvástica dentro de un círculo. Debió de ser importante para que la iglesia no solamente no lo destruyera sino que permitiera formar parte de su fachada. El camino que lleva a la iglesia todavía se recuerda como “Camino Mosteiro”, hablándonos de la existencia de un antiguo monasterio tal vez, benedictino, cluniacense o quién sabe si templario en el que hoy se venera a un monje franciscano: San Benito de Palermo, curiosamente negro como muchos de los santos templarios. Finalmente invitarte a que contemples los trozos de 3 posibles lápidas ubicadas en el exterior de la fachada sur y saques tus conclusiones de las simbologías en ellas talladas: un báculo, un ajedrezado y lo que parecen flores de lis… pues sí, también simbología templaria. En cualquier caso su huella sigue perenne en tierras de O Condado como seguiremos exponiendo.  Para colaborar o saber más: galiciarutasmagicas@gmail.com o Facebook: la Galicia mágica y secreta.


sábado, 9 de mayo de 2015

EL SUEÑO DE PIEDRA



       Galicia es, por naturaleza, un país encantado, cargado de leyendas y tradiciones antiquísimas. Por todos sus rincones late lo mágico, lo insólito, lo desconocido. Tierra de peregrinos, místicos, santos e iniciados; de milagros y hechos sobrenaturales; tierra donde los fuertes cultos a la Madre Tierra todavía perduran perdidos entre creencias, supersticiones y ancestrales rituales. Ni la romanización ni la fuerte cristianización sufrida durante siglos han conseguido borrar el arraigo a las viejas costumbres y el legado que los antiguos han sabido plasmar en sus construcciones, cuyos restos se hayan diseminados por toda la región.
       Por estas tierras, el hombre vive muy aferrado a las costumbres heredadas de sus ancestros, buscando el alivio a sus males en las mil y una romerías, con sus santos populares, fuentes, piedras, árboles, bosques  y montañas sagradas, de cuyos orígenes sólo nos habla la tradición. Todavía se dejan ofrendas en fuentes, dólmenes o castros, a la espera de que aparezca la moura o la serpe, a las que desencantar, para obtener el oro que celosamente guardan desde quién sabe cuándo.
       El campesino gallego sigue manteniendo un santoral popular tan amplio que para los profanos tan sólo son supersticiones. Siguen rindiendo culto a los espíritus de las aguas, los árboles, el fuego, las montañas, los bosques o el viento, como lo hacían sus antepasados, pues para ellos los elementos tienen alma y vida propias, a las que se debe respetar y saber agradecer todos sus dones, ofreciéndole lo mejor de sus cosechas para mantener el equilibrio natural.
       Todavía se siguen visitando y utilizando los lugares mágicos que recoge la tradición, aunque en ellos se veneren otros santos o dioses. Los lugareños saben que la energía allí latente sigue actuando y beneficiando a quienes acuden con la suficiente fe, humildad y receptividad adecuada.
       Galicia es, además, un gran Libro de piedra que oculta entre sus desgastadas páginas, una simbología universal, diseminada entre las arcaicas construcciones, un mensaje oculto, accesible solamente para aquellos que saben leer en ella, por haber purificado primero sus almas, armonizándolas con el planeta y el propio cosmos. Los iniciados de siempre supieron recoger de la remota Tradición conocimientos sobre los misterios de la vida y de la muerte, que  supieron, recuperar, interpretar y perpetuar en sus construcciones los enigmáticos caballeros del Temple, quienes también caminaron en silencio por estas tierras en busca de los enclaves mágicos de la Galicia iniciática.
      Galicia fin del mundo, fin de un camino y comienzo de otros más sutiles, lugar donde se viene a morir en vida para renacer a otra nueva libre de los apegos  de la materia. Enclave del sol poniente donde se muere como hombre mortal e ignorante renaciendo como uno nuevo iluminado e inmortal. Y es que en palabras de Antonio Machado: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar". Y en Galicia se puede comenzar a andar...
       Tal vez entonces, cuando comencemos a hollar nuevamente el camino, llegaremos a comprender y descifrar todas las claves grabadas a su vera, dejadas por aquellos caminantes que nos predecedieron y esperaron que con el tiempo, se cumpliera el hermoso sueño que también cantó el poeta cuando escribió, en el himno de Galicia:
               
Desperta do teu sono, fogar de Breogán...
[Despierta de tu sueño, hogar de Breogán...].

         Este despertar, lo entiendo yo en su sentido espiritual cuán Bella Durmiente que volvió de su sueño de siglos, sin que se confunda con ningún idealismo político o nacionalista de ningún tipo, sino de una tierra que debe despertar de su largo sueño de piedra y desvelarle al hombre, el mensaje universalista del que es portadora, patrimonio de todos los pueblos, de todos los hombres sin distinción alguna de credo, ideología, raza o grado social.
       Y es que este país olvidado, desconocido y mágico no está muerto. Nunca lo estuvo. Solo duerme su sueño de piedra a la espera del Príncipe que la libere del olvido, el hombre "consciente" que la despierte de su letargo...

Extraído de mi libro Galicia Mágica. La herencia olvidada de Edc.Martínez Roca(actualmente agotada)

Primer artículo de mi nueva sección "O Condado y A Paradanta mágica y tradicional" en Faro de Vigo (25.4.15)

askldfjskldfj lfjalskfj